domingo, diciembre 23, 2007

De conciertos en Toluca y otros males

No se alteren! Tranquilos! Permítanme contarles la razón de cierta amargura que me corré por la garganta.

Resulta que Café Tacvba y Zoé iban a dar un concierto por estas olvidadas y culeras tierras de Toluca el pasado Jueves 20 de Diciembre. En realidad el concierto sería en el parque de La Providencia, en el municipio de Metepec, pero seamos realistas, sigue siendo zona conurbana de Toluca.

En fin, este concierto era sin duda el gran evento del fin de año para "la ciudad" y era OBLIGATORIO asistir. Neurótica (mierda) y Uniradio (chidos) lo promocionaban como nunca, el precio del boleto iba desde los $250 en preventa. Finalmente me decidí a asistir, compré un par de boletos (con un Financiamiento de la Ardilla) e invité a la buena amiga, la Dra. Fresh para que viniera conmigo.

Jueves, 6pm, ahí vamos al mentado concierto. Yo llevaba una ligera molestia en la garganta pero consideré que no era cosa para preocuparme. Llegamos y desde el primero momento me percaté de una falta de organización por parte de las autoridades. Había mucho movimiento a las afueras del parque pero al otro lado de las rejas parecía que estaba vacío el interior del mismo.

Estacionamos el Oggimóvil (donde me bajaron $50 por "cuidar" el carro) y nos dirigímos hacia la entrada del recinto. Cual sería nuestra sorpresa al ver que había una sola reja por donde entrar y partiendo de ella se alargaba una fila interminable de raza que estaba ansiosa por ver un buen concierto. Detallo la escena con la siguiente imagen (gracias GE):


Si, casí medio kilómetro de cola para entrar. Pocas veces he visto algo así, ni la del Servicio Militar fue tan larga.

Desconociendo cuál era la velocidad de avance de la fila, me fui con la Dra Fresh al Superama que estaba cerca a comprar algo de tomar (neta, tenía sed, nada de alcohol). Los síntomas de una infección en la garganta aumentaban pero me mantenía con el objetivo principal en mente: Ver a Café Tacvba y Zoé. Ah, sí, también iba a tocar otro grupo, unos llamados Lizza Lonch que, al parecer, son el "orgullo" del rock de Toluca (bueno...)

Regresamos hacia la zona de la entrada y parecía que la cola NO se había movido. Nos sentamos cerca para poder mirar qué pasaba con respecto a la fila y bebimos Boing de Mango (qué bueno es!). Después de un buen rato, la situación estaba clara:

De la fila avanzaba un grupo de 20 personas aproximadamente; este grupo era llevado frente a la reja de la entrada y ahí los tenían cerca de medio minuto. Desconozco qué pretendían los organizadores con esto, tal vez los analizaban mediante rayos X o por medio de vista de águila de alguno de los agentes de la ASE. El caso es que después de lo que parecía una eternidad, abrían la reja y dejaban pasar a estos 20 pelados al parque. También estaban aquellos que, haciendo alusión a los encantos femeninos de algunas de sus acompañantes, "convencieron" al portero de que los dejara entrar y lograron su cometido.

Mientras tanto, la gente en la fila lanzaba sutiles recuerdos a las madres de las autoridades, pintaban las paredes con ese manuscrito digno de un artista renacentista, lanzaban botellas de cerveza a los carros que transitaban por la avenida contigua, e incluso hubo un momento donde, invadidos por el espíritu navideño, pedían posada para que los dejaran entrar al concierto.

Mi estado de salud tampoco ayudaba mucho. Finalmente el bicho que traía en la garganta hizo su trabajo y comencé a sufrir los síntomas de una infección de amígdalas (ese nombre me lo acabo de inventar porque desconozco el nombre correcto para denominar la enfermedad). Y por si esto no fuera suficiente, a lo lejos se escucharon los primeros acordes de una guitarra sobre un escenario lleno de luces. El concierto había dado comienzo. La cola no se movía. El frío y la edad me cobraron factura.

La Dra Fresh y yo decidímos vender nuestros boletos y retirarnos de ahí, era lo mejor que podíamos hacer. Uno de los boletos se vendió rápido, el otro tardó un poco más (me vieron cara de revendedor). Un triste final para un triste concierto (aunque dicen que estuvo muy bueno... culeros).

Conclusión:
La negligencia y estúpidez de los organizadores + la gandallez y viveza de un sector de los asistentes + malas condiciones de salud personal + la característica mala suerte que nunca te abandona = Un mal día para querer ver un concierto

6 comentarios:

Silvia Black dijo...

El secreto de cómo entré al Parque Providencia tan rápido se irá conmigo a la tumba.

¡Qué mala suerte la tuya! Y me debes los tacos eh.

Ahhh por cierto, no me quedó claro tu comentario de Death Note: ¿por donde vi qué? La serie la compré en una tiendita de anime del centro. XD

Gabriela Clayton dijo...

eso les pasa por ir a eventos culeros aquí en Toluca...

yo mejor me espero al MxBeat, jajaja...

no espera, debo seguir riendo...

jajaja

Cid dijo...

Iré al más allá y te haré hablar!! y los tacos me los debes tú por despertarme

clayton, los cheques de tus burlas no tienen fondo en mi banco de ánimo (sic), pero ya aprendí la lección

Saek dijo...

jajaja... Bueno, ya habrá más conciertos de los Tacubos! SUERTE!!
Saludos.

Fresh dijo...

Hasta que te dignas en mencionarme! pensé q ni me querías, yo que soy una fiel fan de tu blog...

Será en otra ocasión, igual me la pasé muy chido :)
Si te interesa ñoñear, tenías "Faringoamigdalitis aguda" jajaja

Anónimo dijo...

eres un pendejo ingnorante vete a la mierda