sábado, junio 06, 2009

¿Obsesivo? Un poco

Y... finalmente sucedió.

Había estado todo bien, exageradamente bien, ¿anormalmente bien? Era miel sobre hojuelas y tanta perfección te estaba llevando a dudar que fuera real, que fuera cierto.

"Para mí es cortejar, mientras para ella es tan banal como jugar a las canicas... pero ¿realmente lo es?"

Qué va! La parte complicada de cualquier relación humana es mantenerse en la misma frecuencia, la misma sintonía. Tal vez por eso había dentro de tí ese temor a que en cualquier momento echarías todo a perder (o al menos harías más complicadas las cosas... para tí).

¿Algún día seré capaz de dejar a un lado mis fantasmas y evitar que me arruinen la felicidad?

Sin duda te malviajaste, pocas veces te sucede eso y es difícil manejarlo.

¿Estoy mal yo? ¿Está bien ella? ¿Soy muy conservador o ella muy liberal? ¿Quién dicta lo que está bien o mal? ¿Por qué tengo esa fijación de no poder disfrutar las cosas sin tener que preocuparme porque algo puede/deber salir mal?

Tal vez estás dando al asunto demasiada importancia, sobretodo porque ella escuchó lo que tenías que decir y en ningún momento te condicionó o te hizo sentir obligado a nada. Tal vez has leído demasiados dramas del romanticismo que añoras verte involucrado en uno de ellos.

Estarás con esa idea en la cabeza por el resto del fin de semana, eres obsesivo y te encanta imaginar escenarios a partir de situaciones tan banales como un par de personas jugando a las canicas (sin albur, por favor).

Creo que necesitas terapia, amigo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

cómo se llama la desdichada?

Anónimo dijo...

jajajajaja pinche Ortega, ya deja las puterias, ya hasta haz de tener sidral